Talleres · Trenton
El viernes pasado dimos una clase de compra de vivienda en el negocio de Carlos Rodas, dueño de Perfect Touch. La convocó él, para su propio equipo.
Trenton, 14 de agosto de 2026. El viernes pasado estuvimos en el negocio de Carlos Rodas, dueño de Perfect Touch, con parte de su equipo y algunos vecinos. La idea no fue nuestra. Fue de él.
Carlos no nos llamó para vender nada. Nos llamó porque quería que su gente supiera cómo se compra una casa en este país, y sabía que nadie se los iba a explicar.
Por qué lo hizo
Hace once años Carlos andaba con la ropa sucia del trabajo cuando se detuvo a comer cerca de un McDonald’s. Una señora lo vio y le preguntó si andaba buscando a alguien para trabajar. Él le dejó una tarjeta. Quince días después lo llamó el yerno de esa señora.
Esa persona trabajó con él durante años. Carlos prefirió no dar su nombre.
“Era un hombre tan bueno, tan bueno, que no se le podía negar un buen salario, un buen trato y tratarlo dignamente. Pero aparte de eso, empecé a apadrinarlo con consejos, con ideas, a tal grado que él vino y compró su casa.”
Ahí fue donde a Carlos le cayó el veinte.
“Me di cuenta de que nosotros como patrones, como jefes, como le quieran llamar, muchas veces somos muy egoístas y no queremos ayudar a nuestro empleado, que es el que realmente hace el trabajo por nosotros.”
El taller del viernes salió de eso. Su motivación, en sus palabras, es “llevar a mi gente a ese nivel, inyectarle esa alegría de querer tener algo propio de este país.”

Lo que se habló
El enganche no es dinero que se pierde. Es la confusión más común y la primera que aclaramos. Si usted compra una casa de cien mil y pone diez mil, esos diez mil no se los está regalando al banco. Se los está poniendo a su propia casa. El banco se los pide como requisito, pero el dinero sigue siendo suyo.
El número de ITIN abre puertas que mucha gente no sabe que existen. Hay programas de préstamo que no piden número de Seguro Social. Sacar un ITIN toma unos minutos en la computadora. Lo que falta casi nunca es el requisito. Lo que falta es que alguien le diga que existe.
Dina contó de dónde le viene esa certeza. En los años noventa su papá iba de banco en banco tratando de abrir una cuenta y en todos le decían lo mismo, que sin Seguro Social no se podía. Ella andaba entonces con la Asociación Cívica Guatemalteca, y un día llegó un señor que trabajaba en un banco a decirle a la comunidad que sí se podía, que bastaba con sacar un tax ID.
“Como no sabíamos, todos nos perdíamos esa oportunidad.”
Si usted tiene negocio propio, los taxes no siempre son el obstáculo. Dueños de restaurantes, de delis, de bodegas, gente con un flujo de caja fuerte y constante. Hay programas donde el banco mira doce meses de ese flujo en vez de las declaraciones de impuestos.
Y el error que más caro sale no tiene nada que ver con dinero. Guillermo lo explicó con doña Florinda, la vecina de la vecindad que todos conocemos: lleva años rentando, ahorra, tiene ingreso estable y buen crédito. Le alcanza. Pero está esperando un amor perfecto que nunca llega, y mientras espera, no actúa. Pasa igual con las casas. Esta no, porque le falta algo. Esta tampoco. Y así se van los años.
“Uno no se levanta en la mañana diciendo hoy voy a comprar una casa, y a las cinco de la tarde ya la compró.”
Lo que dijeron los que fueron
Sandra llegó sin saber por dónde empezar.
“No teníamos ni la mayor idea de cómo poder pasar de ser inquilino a ser propietario. Ya tengo el conocimiento de cómo empezar y poder tener mi propiedad propia.”
Dijo que iba a hablar con sus amigas y sus vecinos, y que si hacemos otra reunión, ella los invita.
Hubo también una pregunta que sale en casi todas estas clases, y que alguien puso sobre la mesa esa tarde. Cuando una persona no tiene documentos, muchas veces cree que no puede intentarlo, que si algo pasa lo pierde todo, y por esa duda ni siquiera pregunta. Ese miedo termina costando más caro que cualquier trámite. Casi siempre hay un camino, y la única forma de saberlo es preguntando.

Lo que Carlos le diría a otro dueño de negocio
Le preguntamos, para cerrar, si la información del día había valido la pena y qué le diría a otros empresarios.
“Tenemos que apoyar a nuestra gente. Ellos tienen la necesidad de dar un techo a sus hijos, a su esposa, a su familia. No digo que sigan mi ejemplo, pero de alguna manera pensar más en nuestra gente. Yo no los llamaría empleados. Yo los llamaría socios, nuestros asociados, que ellos también pudieran hacer sus sueños realidad.”
Y antes de eso había dicho algo que se nos quedó dando vueltas:
“Como inmigrantes tenemos ese derecho de aportar ese grano de arena al país.”

Si usted quiere hacer lo mismo
Damos estas clases gratis. No cuestan nada, ni a la empresa ni a quien asiste. Van completas en español o completas en inglés, duran hora y media más o menos, y vamos a su local. Mercer y Burlington son nuestra base, y manejamos hasta una hora más allá dentro de New Jersey.
No hay que firmar nada ni dejar el teléfono en la puerta. Son clases, no presentaciones de ventas. Y cuando una pregunta necesita un abogado o un contador, lo decimos en vez de adivinar.
Gracias, don Carlos, por abrirnos las puertas de su negocio.
Los programas de préstamo mencionados aquí tienen requisitos que dependen de cada caso y cambian con el tiempo. Nada de lo anterior es asesoría legal ni fiscal. Finca Realty LLC es una correduría de bienes raíces con licencia en New Jersey. Igualdad de oportunidad en la vivienda.
Si usted tiene un negocio y quiere que su gente aprenda esto, la clase es gratis y vamos a su local.
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